Rasgos de un buen maestro o maestra.
El primer día de debate hubo una cuestión que, de una manera u otra quedó anclada en los más profundo de nuestras cabezas, y que por lo menos personalmente, a día de hoy, sigo juzgando cada acción que realizo y he realizado en mi día a día. ¿Somos opresores o por el contrario oprimidos? Cierto es, que nada más nos preguntan, lo primero que pensamos (en mi caso) es que somos oprimidos, y no lo dudé en ningún momento, ya que vivimos bajo el yugo del mercado, las condiciones laborales vergonzosas... Tras madurar estas primeras palabras y un poco de autocrítica, llego a la conclusión de que directamente me convierto en opresor, ya que niego la situación de personas que muy posiblemente estén en situaciones más injustas que la mía, como por ejemplo los niños y niñas que trabajan en minas, adolescentes que se juegan la vida cruzando el mar en patera, personas que no han podido acceder a la educación superior por cuestiones económicas… Muchas acciones de nuestro día a día las podemos ...