F en el blog. Freire y Fromm

Durante la lectura de Pedagogía del Oprimido de Paulo Freire, no pude evitar acordarme del Miedo a la libertad de Erich Fromm. En mi opinión, estos dos libros guardan una gran relación, incluso llegan a complementarse.

Vemos como Freire parte de los conceptos opresor-oprimido para construir su pedagogía. A grandes rasgos, Freire viene a decir que, para romper con esta dicotomía, no es suficiente con que desaparezcan los opresores o acabar con ellos, sino que para la liberación de los oprimidos será condición sine qua non que los éstos sean conscientes de su situación para poder terminar con ella.

Fromm, por su parte, define la libertad como rechazo a todo poder superior, ésta pertenece a la persona y es uno de sus atributos esenciales y por lo tanto elegir la libertad es elegir el amor a la vida, la dignidad.

Como podemos observar, ambos autores tienen sus ideas sobre la libertad y la liberación. Estas ideas tienen grandes vínculos entre sí. Fromm sostiene que el ser humano se ha liberado de las autoridades tradicionales pero, al mismo tiempo, se ha vuelto aislado e impotente. Al igual que Freire que afirma que los oprimidos tienen que tomar conciencia de que lo son, puesto que las relaciones oprimido-opresor muchas veces no son tan evidentes como pudiera parecer, por lo que los hombres asilados e impotentes de los que habla Fromm, a pesar de no estar bajo el yugo de la autoridad tradicional, están oprimidos.

La educación como práctica de libertad, al contrario de aquella que es práctica de la dominación, implica la negación del hombre abstracto, aislado, suelto, desligado del mundo, así como la negación del mundo como una realidad ausente de los hombres.

Para liberarse de esta opresión el oprimido lo hará, entre otras cosas, por medio de la educación problematizadora, que implica un desvelamiento continuo de la realidad, en contraposición de la educación bancaria que es la que lo mantiene oprimido. 
Esta concepción bancaria de la educación correspondería con el poder superior del que hablaba Fromm.
Con esta educación bancaria muchos (por no decir todos) de nuestros pensamientos no serian verdaderamente nuestros por lo que si no somos capaces de generar pensamientos propios no podríamos considerarnos personas realmente libres, por lo tanto estamos oprimidos.

Para la liberación por medio de la educación problematizadora los hombres y mujeres se harán conscientes de su situación, de sus pensamientos, de saber que estos pensamientos son suyos y no han sido inducidos. Cuando ésto ocurra, ya no serán oprimidos ni actuarán como autómatas dentro de un sistema que así los quería.

Por último, acabaré con el concepto que ambos autores tenían sobre el amor.
Para Fromm el amor es un arte, tal como es un arte el vivir. Para Freire el amor es un acto de valentía, nunca de temor; el amor es compromiso con el ser humano.
Así pues, también debemos aprender a amar, un amor fraternal que nos ayude a todos y todas a vivir en sociedad y a terminar con las injusticias sociales que aún perduran.




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