Pedagogía del Oprimido I
Hemos realizado una
primera lectura (los dos primeros capítulos) de Pedagogía del Oprimido de Paulo
Freire. Durante su lectura, no podía parar de subrayar ideas, conceptos que me
parecían muy interesantes y reflexionar sobre cada uno. Y me ocurre que cada vez
que pienso sobre el tema de Justicia Social, de opresión, de libertad, de
educación, he tratado de reflexionar sobre esos conceptos, pero no en la
profundidad que debería, pues siempre ha sido de forma muy superficial.
Me ha parecido muy
interesante el poder comentar la lectura en clase con mis compañeras/os, me ha
ayudado a afianzar y entender mejor la idea. Han surgido muchas preguntas y
aportaciones como:
●
¿Somos opresores u oprimidos?
●
Freire reivindica el derecho a enseñar sus principios ¿Qué pasa con
esto? ¿Podemos hacerlo? ¿Qué pasaría si lo llevaramos a cabo cada una/o? Me
pregunto, ¿cuáles son los principios “adecuados”?
En cuanto a la primera pregunta, según se formuló pensé en Young en su afirmación sobre que todos somos opresores consciente e inconscientemente, pues al final vivir en un sistema opresor y dejarte influenciar en él, te adoctrina para que tú también lo seas. A lo largo de mi vida he podido ser opresora y no me he dado cuenta y lo peor es no ser consciente de ello. Pero hablando a nivel general considero que al fin y al cabo el vivir también en un sistema que te oprime, hace que seas un ser oprimido en mayor o menor medida. Ser consciente de esta realidad, pienso que nos hace más críticos y comprender que no debemos vivir así, como preguntarnos quién se beneficia, quién sale perjudicado, que se podría hacer de las diferentes situaciones… Como dice Freire, tener una visión problematizadora de la vida para abordar los acontecimientos de la sociedad, y avanzar en ella teniendo en cuenta el concepto de Justicia Social.
Otro de los conceptos relevantes es la autoestima de los individuos, en concreto del alumnado. Los docentes tienen que aumentar la autoestima en ellos, que sientan que forman parte de la sociedad y que sus acciones y actitudes brindan oportunidades a la sociedad.
La segunda reflexión, la oriento más sobre, ¿quién dice que unos principios son los correctos, los adecuados? Pienso que a lo mejor puede suponer controversia, pues igual es algo más orientado a la moral, en el sentido que ciertas personas piensen que sus principios son mejores que el de otras, o igual se podría orientar y marcar unos principios básicos que seguir y trabajar, pero teniendo en cuenta la diversidad de pensamientos podría considerarse tarea no fácil. Me parece una cuestión complicada de responder y no sé si tengo la suficiente información para contestarla, pero considero que, si esos principios velan por la dignidad, los derechos y libertades del ser humano, buscando su desarrollo personal y social comprometido, teniendo en cuenta la Justicia Social como uno de los pilares, sí que sería adecuado que existiesen dichos principios.
Me parece interesante
destacar que la forma que actuamos, nuestros pensamientos, nuestras actitudes al
abordar un problema, una situación, nuestra forma de relacionarnos… Es político,
y esto se extrapola a la educación siendo esta política ya que depende de qué,
cómo, cuándo, dónde y por qué enseñamos, llevan implícito político, pues lo
personal es político.
Irene Fulgencio Gil
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