Pedagogía del Oprimido II

 

El haber finalizado el libro me han aparecido diversas cuestiones que a lo largo de los días y las intervenciones en clase he podido expresar, además de aclarar. Es una forma de entender, de ver, de comprender al fin y al cabo la vida, no solo un simple método. Los libros nos ayudan abrir los ojos, la mente, y con esta lectura no podía ser menos.

Me ha parecido muy conmovedor en el sentido de observar la vida de otra forma, de entender que los acontecimientos que suceden tienen un porqué, que no debemos quedarnos en lo superficial, debemos ir más allá, entender y comprender lo que nos rodea y ser consciente de la realidad, nuestra propia realidad y la de los demás.

Nos hacemos la pregunta pues, de cómo debe ser una docente en Justicia Social y expresamos nuestras ideas y reflexionamos sobre ellas, pero… ¿Somos realmente todo eso que hemos comentado? ¿Llegaremos a serlo? ¿Debemos ser todos los conceptos comentados? ¿Se puede extrapolar a la vida tanto personal, laboral…?

Salen ejemplos como humildad, compromiso, empatía, convicción, rigor/seriedad, esperanza, reflexivo, accesible, critico, activo, justo, libre de prejuicios, confianza (en los otros) …

Posiblemente no seas todo eso al 100%, pero sí debemos ser consciente de ello y querer llegar a eso, aprender, desaprender… Fomenta y favorece nuestro crecimiento personal y profesional, ya que como bien hemos reflexionado en clase si no conseguimos ser buenas y buenos docentes gana el sistema.

Como reflexión final hemos comentado que nos ha aportado la lectura, que nos ha hecho cambiar la lectura, que emociones, sentimientos, pensamientos nos ha removido la lectura. Han surgido ideas como esperanza, autocritica (por ver que hacemos cosas mal o por no hacer ciertas cosas tanto a nivel educativo, social y personal), ser consciente del compromiso personal (donde tú puedes hacer algo con pequeñas acciones) …

He de decir que si tengo que elegir una palabra que defina el libro es esperanza. Esperanza porque nunca es tarde para cambiar las cosas que se están haciendo mal, esperanza porque nunca hay un final siempre hay un camino mejor, de eso se trata la educación, de avanzar, de aprender, de desaprender, de no abandonar, de dar y recibir la oportunidad de crecer como persona libre y critica, esperanza por creer que siempre se puede mejorar, que hay cosas que se hacen mal pero que, aunque sea con pequeñas acciones se puede hacer algo. Pues la esperanza nunca va a sola, siempre va acompaña de ilusión, de poder, de criterio.

Irene Fulgencio Gil

Comentarios

Entradas populares de este blog

Índice de Desarrollo Humano (IDH) y Coeficiente de Gini

La pedagogía de los límites - Henry Giroux

Michael Sandels desde el comunitarismo; críticas a John Rawls