Pensando, repensando y reflexionando
Tras
la lectura de la “pedagogía del oprimido” de Paulo Freire han surgido muchas cuestiones
que hemos estado reflexionando y que personalmente creo que nos hemos planteado
en algún momento pero que tras la lectura de estos dos primeros capítulos hemos
podido vislumbrar más claramente todas estas dudas y cuestiones de forma más
clara y concreta. Es decir, creo que muchxs de nosotrxs nos hemos planteado el
objetivo de la educación como contraria a la manipulación y adoctrinamiento en la que debamos basar los conocimientos
en la experiencia de lxs educandxs. Y que tras la lectura de estas líneas de
Freire hemos caído en que si llevamos a cabo una educación que no cumple con
esta características nos convertiríamos en opresorxs. Ya que tal y como podemos
ver en nuestro sistema educativo actual que se relacionaría con lo que Freire
denomina como “educación bancaria”, consiste en una educación plenamente
narrativa que solo relata hechos sin ningún tipo de sentido para lxs educandxs,
que busca crear mano de obra para la perpetuación del sistema capitalista en el
que la conciencia y reflexión crítica brillan por su ausencia. Priman toda una
serie de rasgos contrarios a lo que Paulo denomina como “educación trasformadora”.
Esta educación narrativa se caracteriza por la “sonoridad” y la memorización mecánica
asimismo es asistencialista ya que no busca despertar el espíritu crítico y emancipatorio
de lxs educandxs para que trasformen su realidad sino que aspira a que éstxs se
acomoden a su situación puesto que como dice Freire:
“la
práctica bancaria es una especie de antibiótico que inhibe el poder creador de
los educandos” (1969, p.62).
Igualmente,
destacar que la educación tal y como alega el autor es un acto totalmente político
lo que pasa es que cuando se enseña en las aulas conocimiento que pone en
peligro el desarrollo del sistema colonialista - patriarcal esto es visto como “político”
sin embargo, cuando perpetuas las desigualdades e injusticias sociales, el
racismo, homofobia, machismo… esto es visto como un acto inocentemente
educativo sin ningún trasfondo de ningún tipo.
Por
otra parte, una cuestión que me ha parecido realmente interesante y que me ha
sorprendido bastante es el concepto de alumnx, es verdad que en Educación Social
no solemos utilizar esta palabra, más bien utilizamos educandxs pero nunca me
había parado a pensar el porqué y mucho menos había caído en la terrible
connotación que tiene el concepto de alumnx (sin luz). Y esque desgraciadamente este
concepto cumple tal cual con las características que se asignan en el sistema
educativo que tenemos actualmente, ya que a lxs estudiantes se les denomina
como seres pasivxs sin ningún tipo de conocimiento válido por lo que como dice
Freire (1969) son “vasijas o depósitos” que deben ser llenados.
Otra
de las ideas que me ha apasionado de Freire es el hecho de que entiende el proceso
de alfabetización como un “método de concientización” el cual se debe dar de
forma colectiva y con el mundo que rodea a lxs educandxs de acuerdo a su
realidad social, económica, política, cultural… en la que viven, es decir, esta
alfabetización debe estar plenamente contextualizada. Además en este proceso de
alfabetización dice Freire que debemos aprender a decir nuestra propia palabra
en lugar de reproducir unas previamente existentes ya que esto deshumaniza y
mecaniza el proceso educativo y realmente el proceso de alfabetización debe
aspirar a crea una palabra propia que ofrezca autonomía, autoconfianza, transforme
el mundo, reconstruya de forma crítica el universo, etc. Esta idea de la
alfabetización teniendo en cuenta la vida integral de la persona me ha
recordado a las etnomatemáticas, las cuales podrían ser perfectamente una de
las materias a impartir en esta alfabetización tan humana planteada por Freire.
Al mismo tiempo estoy totalmente de acuerdo con Freire al alegar la importancia de problematizar todas las situaciones que nos rodean planteándonos cualquier hazaña de forma crítica. Ya que la liberación es muy complica “como un parto” por lo que es importante que seamos conscientes de la propia opresión ya que como dijo Harriet Tubman (citado en Hernández, 2015) "habría habido muchas más personas libres si hubieran sabido que eran esclavos”. Sin embargo, tal y como sostienen Freire y Erich Fromm nos da miedo la libertad ya que exige responsabilidad, autonomía, romper con todo lo que conocemos hasta el momento y sobre todo salir de nuestra zona de confort. Y para lograr esta liberación es importante impulsar la praxis que para Freire es dual; acción y reflexión. Y al mismo tiempo utilizar el diálogo bidireccional buscando acabar con la relación educadorx-educandx frente al monólogo. Lo cual me parece muy interesante desde el punto de vista de la justicia social ya que se relaciona con la participación e interrelación de las personas en la búsqueda de mejorar su situación.
Asimismo,
me ha llamado la atención el hecho de que lxs opresorxs prohíban ser a
lxs oprimidxs y al mismo tiempo cuarten su ser más. Esto me ha recordado
a la denuncia que hace Sirin Adlbi Sibai (2016) en la que sostiene la existencia
de una cárcel epistemológica - existencial que lleva a cabo un Imperio de la
anulación del Otro en el que en este caso lxs opresorxs serían lxs imperialistas
y lxs oprimidxs lxs colonizadxs. Esta cárcel epistemológica al igual que
plantea Freire divide a las personas mediante una línea imaginaria entre el Ser
europeo y el No ser o no-sujeto y sobre los últimos puede darse todo tipo de
violencia porque son infrahumanos. Unxs son seres humanos con derechos y
privilegios con voz y poder mientras otrxs son objetos dependientes en este
caso del imperio colonial de lxs opresorxs.
Finalmente,
en cuanto a la cuestión de que si somos oprimidxs u opresorxs me parece una cuestión
realmente complicada ya que personalmente creo que dentro de cada unx de
nosotrxs llevamos (en mayor o menor medida) unx opresorx dentro que muchas veces
inconscientemente lo manifestamos. Sin embargo, considero que lo importante es
ser conscientes de ello, reconocerlo y poder controlarlo y frenarlo. Y en
cuanto a la pregunta que me hizo Javier Murillo en clase acerca de que si como
profesora/educadora sería opresora, es decir, si reproduciría con lxs educandxs
aquello que me interesa y no tanto lo que a ellxs les gustaría aprender, he
estado reflexionando acerca de ello y creo que podría ser posible pero para ello
me he profesionalizado como educadora social y estoy estudiando actualmente este
máster. Es decir, mi vida académica la dedico con el fin y la esperanza de que
reduzca al máximo esta situación opresora por mi parte y espero fielmente
lograrlo.
Fuentes:
- Adlbi Sibai, Sirin. (2016). La cárcel del
feminismo. Hacia un pensamiento islámico decolonial. Madrid: Akal.
- Freire, Paulo. (1969). Pedagogía del
oprimido.
- Hernández Castilla, Reyes. (2015). Las
Cinco Caras de la Opresión de Iris Marion Young. Blogger. Recuperado de http://educacionyjusticiasocial.blogspot.com/2015/12/las-cinco-caras-de-la-opresion-de-im.html
Comentarios
Publicar un comentario