Descolonización en la educación
En la historia de la humanidad siempre ha existido pueblos colonizadores y pueblos colonizados, América Latina ha sido colonizada hace ya 528 años, muchas personas se preguntan por qué se piensa en eso, si ya pasó, y claro ya pasó, pero fue tan intenso este proceso que aún, después de tanto tiempo se continúa con esta mentalidad inmersa, para muchas personas en el subconsciente, para otras son conscientes de ello y aún se siguen creyendo el cuento.
La
historia de la pedagogía en Colombia, al igual que en toda Latinoamérica, puede
decirse, esta constituida por modelos pedagógicos importados de Europa en su
gran mayoría y de EE. UU implementados según considerara el gobierno de turno. Otras
personas segarán pensando: - qué de malo tiene, si finalmente gracias a estas
implementaciones se logró culturizar al pueblo- y sí así nos vendieron la
película haciéndonoslo saber tanto a docentes como al estudiantado en general, a
la población total. Por allí pasó el pensamiento de Bethan (la mayor felicidad
para el mayor número de personas), método lancasteriano (enseñanza mutua),
enseñanza religiosa obligatoria, la escuela nueva, y largo etc. dejando cada
vez más relegados los conocimientos del pueblo originario, claro porque ser
indígena no es bien visto en la sociedad, no da estatus, así que entre menos
hablamos de esos conocimientos mejor.
Este
pensamiento y sentimiento, como bien lo recuerda Paulo Freire y Enrique Dussel,
han quedado arraigados en nuestra cotidianidad, en nuestra vida, se evidenciándose
una visión euro centrista, norteamericana, en todo lo que hacemos, incluyendo,
lógicamente la educación. La ciudadanía no nos damos cuenta, no somos
conscientes de ello, seguimos postrando nuestros ojos en Europa y las líneas
pactadas en ámbitos sociales, culturales y económicos, por ende, en educación,
son las marcadas allí. El pensamiento colonizador-colonizado se sigue
reproduciendo, el Emilio sigue siendo en muchos casos, el ideal a formar y se
lleva a la práctica.
La descolonización
en general se hace necesaria para lograr una educación libertaria, abolir, de nuestra
mentalidad y actuar, estas cadenas mentales que nos atan y oprimen es primordial.
Es descolonizar la pedagogía, el currículo escolar, la escuela, la mente:
“Tenemos
que cuestionar la enseñanza de la historia, las ciencias, la geografía, las
matemáticas, la literatura, el lenguaje, así como la organización misma de la
educación, de la escuela, de la administración escolar, del currículo, del
lugar del docente y de los alumnos, entre otros. Se trata de reconstruir un
imaginario y una identidad desde otro horizonte civilizatorio”
Entonces
la reflexión de cómo enseñar y qué enseñar desde la perspectiva decolonial,
debe empezar por hablar de la descolonización, y no solamente desde Latinoamérica.
Textos
consultados
Dussel,
E (2015) Filosofías del sur: Descolonización y transmodernidad. Editorial Akal.
Saénz Obregón, J. Saldarriaga, O. Ospina Armando (1997) Mirar la Infancia: pedagogía, moral y modernidad en Colombia. Medellín- Colombia, Universidad de Antioquia.
Solano-Alpízar,
J (2015) Descolonizar la educación o el desafío de recorrer un camino
diferente. Revista Electrónica Educare (Educare Electronic Journal) EISSN:
1409-4258 Vol. 19(1) ENERO-ABRIL, 2015: 117-129
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