Identidad cultural, Diversidad y Reconocimiento

En cuanto a la "identidad cultural", responde a la pregunta "¿Quiénes somos?". De acuerdo con la definición en Wikipedia, la identidad cultural trata de "un conjunto de valores, tradiciones, símbolos, creencias y modos de comportamiento que funcionan como elemento cohesionador dentro de un grupo social". Genera un sentimiento de pertenencia y sirve como criterio para diferenciarse de otros colectivos. Para una nación formada por personas que viven juntas en una comunidad durante un largo período de tiempo, la identidad cultural es la afirmación de lo que es más significativo, en el fondo está el reconocimiento y consentimiento de los valores básicos de dicha nación; también es el vínculo espiritual que une a la comunidad, y la base para la continuidad de su vigor. Partiendo de este punto de vista, la identidad cultural constituye un fundamento clave de la identidad nacional. En la actual época de globalización económica, la identidad cultural no sólo mantiene su importancia, sino también se ha convertido en el poder blando más significativo en la competencia por la fuerza nacional integral. 

Sin embargo, la diversidad y la complejidad de las culturas siempre nos hace reflexionar cuál sería la correcta actitud y acciones frente a estas. En el concepto de Justicia Social, una dimensión que plantea Nancy Fraser (1997), es Justicia como reconocimiento. Indica que es probable la existencia de reivindicaciones de justicia social en las llamadas "políticas de reconocimiento" cuyo objetivo es un mundo que se acepten y se respeten mutuamente las diferencias. Obviamente estamos muy lejos de este fin propuesto. Tomando una noticia recientemente ocurrida en este año como ejemplo: la muerte del afro estadounidense George Floyd, quien falleció a los 46 años luego de que un policía blanco le presionara el cuello con su rodilla durante más de 8 minutos. Investigando el motivo del caso, era por sospecho del uso de billete falsificado de 20 dólares. El incidente causó un alboroto, y se organizaron manifestaciones en varias ciudades de EE. UU. para protestar la discriminación racial y la violencia policial racista. La sociedad moderna, para lograr un mayor grado de democratización y justicia, tiene que ser inclusiva, reconociendo las diferencias entre los distintos colectivos y desarrollándose conjuntamente.

  
 fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-52925656

Cabe mencionar la teoría tridimensional de Nancy Fraser sobre el concepto de justicia social, que es una estructura de tres dimensiones: redistribución, reconocimiento y representación. Estos tres elementos son respectivamente, económico, cultural y político. Entre sí, se vinculan y entrecruzan estrechamente para analizar las injusticias, tal como señala la autora: las normas culturales injustamente parcializadas en contra de algunos están institucionalizadas en el Estado y la economía; de otra parte, las desventajas económicas impiden la participación igualitaria en la construcción de la cultura, en las esferas públicas y en la vida diaria. A menudo el resultado es un círculo vicioso de subordinación cultural y económica. Se trata de una teoría en evolución dinámica (de un modelo bidimensional al tridimensional) con múltiples perspectivas y que combina la crítica, proporcionando un marco sólido para analizar los dilemas políticos y morales, y una base más global para que las generaciones futuras sigan estudiando la esencia de la justicia. 

Referencias: 

Fraser, Nancy (1997). Iustitia Interrupta. Reflexiones críticas desde la posición postsocialista, Siglo del Hombre Editores, Bogotá 

Ma Shasha 





 

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