¿Es justo un sistema democrático que no tiene en cuenta nuestra opinión?

    Durante la clase del día 27 trabajamos sobre las líneas de pensamiento de Nancy Fraser y vimos cómo sus reclamos se pueden remontar a momentos y circunstancias concretos en la historia en los que se pedían una serie de derechos dados por algo concreto, por ejemplo: el movimiento obrero y su lucha para la mejora de las circunstancias laborales y mejores salarios dentro del sistema. En esta visión, la justicia tiene asociada la visión de redistribución, a nivel de estructura económica, y de reconocimiento, a nivel cultural y simbólica, y, además, ve fundamental que todos tengamos voz y representación. Por lo que los tres conceptos de redistribución, reconocimiento y representación son claves y considera la justicia social bajo estas tres dimensiones interrelacionadas para analizar los problemas e injusticias y para actuar conjuntamente de forma holística. 

    ¿En qué tres esferas se puede manifestar la educación en una situación de injusticia? Un ejemplo sería la situación de estudiantes que desconocen el lenguaje y cuyas familias no pueden ayudarles académicamente, quizá deberían de dotarles del reconocimiento como personas con otra cultura y procedencia y dotarles de los recursos necesarios para aprender en nuestro sistema educativo y de incluirles en la sociedad actual, para lo que se requiere de profesionales preparados y la presencia de leyes que defiendan sus derechos como ciudadanos.Tras este ejemplo, se ve como los aspectos de justicia para esta autora son fundamentalmente los económicos, los políticos y los sociales, y que esta dimensión se diferencia de otras al concretar las características que debe poseer una injusticia para tratarse como tal ya que no cualquier hecho que no nos guste no es necesariamente una injusticia, ¿por qué el pueblo gitano tiene esas problemáticas de segregación? Este “problema” no es uno como tal ya que puede enfocarse desde diferentes perspectivas y ámbitos, y concretamente desde la redistribución, reconocimiento y representación. 

¿Cómo se puede aplicar lo anterior en el ámbito educativo? A priori, votando cada cuatro años, pero ¿ello es suficiente? ¿son las únicas decisiones que tomamos? Es cierto que al votar decidimos porque línea queremos que vaya el currículo educativo y su marco más general, pero a diario elegimos la forma de examinar, cómo hacerlo, cómo evaluar, cómo hacer partícipes al alumnado y a la sociedad, quién corrige y para qué. Y estas son solo algunas de las formas en que intervenimos, y a pesar de parecer nimiedades, la suma de todas ellas tiene por resultado diferentes modelos de enseñanza que pueden ir desde una escuela cerrada a una más abierta. 


    A colación de lo anterior, Fraser cree que las personas han de participar de forma paritaria e igualitaria para lo que se requiere de escucha y comprensión sobre las problemáticas e inquietudes, ya que se da por hecho que los niños no pueden opinar y no tienen voz en su proceso educativo. Ello mismo ocurría a la hora de votar, ya que hasta hace muy poco las personas con discapacidad no podían votar porque no se consideraba que tuviesen la capacidad para ello. Y, en definitiva, los casos anteriores están relacionadas con el reconocimiento, donde en vez de privar el derecho a la expresión, se podrían plantear diferentes formas de participación en función de los grupos a los que nos dirijamos, ya que mediante estas adaptaciones lograríamos un sistema democrático justo y se podrían realizar mejoras necesarias. Entonces, si sabemos esto ¿porqué en el sistema la asamblea se va perdiendo conforme los alumnos van creciendo?, ¿no debería tener continuidad para favorecer la democracia y atender a la igualdad de oportunidad?, ¿es considerado como una pérdida de tiempo invertir en el diálogo?, ¿no favorece acaso el proceso educativo? ¿no podríamos favorecer la socialización del alumnado?, ¿no motivaría al alumnado sentirse escuchado? 


    Comparto la visión interdisciplinar de la autora, y en este compendio de cuestiones considero que, si la educación es de todos, todos deberíamos poder aportar, opinar y mejorar el sistema, ya que las propuestas de mejora aparecerán en los contextos concretos en los que se trabajan y resultará complejo para aquellos individuos que no están dentro de las temáticas. Con ello no me refiero a que solo tengan derecho de opinión las personas que estén involucradas, en este caso en educación, pero sí que la opinión del alumnado es de gran relevancia para la mejora de la educación, no obstante, sin la redistribución y el reconocimiento adecuado hacia el sistema educativo, al profesorado y a los recursos que se invierten en este, así como su representación resulta de gran complejidad poder mejorar. Por tanto, concluyo con la opinión de que con la participación del conjunto de la población se puede elaborar una idea de justicia social propia para poder luchar contra las injusticias.

 

 

 Cristina Díaz Pescador

 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Índice de Desarrollo Humano (IDH) y Coeficiente de Gini

La pedagogía de los límites - Henry Giroux

Michael Sandels desde el comunitarismo; críticas a John Rawls