Eficacia de la teoría de las capacidades de forma individual
En la sesión anterior intentamos ir interrelacionando ideas, y aunque el esquema que salí a hacer en la pizarra estaba de forma apaisada, a mí me resultó más útil realizarlo de forma vertical para conservarlo. Lo comparto con vosotros por si os resulta clarificador:
Como se puede observar las influencias
al final entre Amartya Sen y Martha Nussbaum son similares y a veces, coincidentes,
aunque sus puntos de vista sean dispares dentro de los mismos intereses. Ambos
autores abordan la cuestión de ¿qué es lo que debe distribuirse? Respondiendo que
las capacidades. Es decir, que como hablábamos en clase: “no importa si has
llegado a ser arquitecto, lo importante es que tenido la posibilidad y potencialidad
para serlo”. Este punto de partida educativo me parece fundamental para proporcionar
una educación basada en la igualdad de oportunidades dentro de la diversidad de
intereses, motivaciones, culturas y circunstancias que acompañen a los individuos.
Después de leer las entradas de los
compañeros he podido interpretar que el debate común está en si se debe partir
del individuo o del colectivo en la persecución de un sistema de justicia
social.
En mi opinión el modelo planteado por John Rawls al que reaccionan los partícipes
de la teoría de las capacidades me resulta analizado de forma individualista
ineficaz porque, aunque posee como punto muy a su favor la atención prioritaria
a la minoría, considero (hasta donde hoy en día sé) que no la atiende de una
forma productiva. En el camino hacia una verdadera inclusión y justicia social
no me basta con favorecer a los colectivos desfavorecidos, sino que se trata de
dar lugar a una modelo que ofrezca herramientas de empoderamiento y autonomía
donde ningún grupo social dependa de la estructura del Estado de forma
compasiva.
Por eso, creo que la teoría de las
capacidades se ajusta algo mejor a esa realidad, porque, aunque lo hace desde
el individuo en particular, es el medio desde el que considero que debemos
partir para después "ascender en la verdadera inclusión social". Pues,
¿es acaso alcanzable la inclusión y justicia social si se parte de una
desventaja o incapacidad individual? En mi opinión no.
Partiendo de esta idea, considero que el Estado es el que debe garantizar y
ofrecer los canales y garantías de desenvoltura porque así, cabe la posibilidad
de que el individuo sea capaz de alcanzar esos hablados bienes primarios por sí
mismo, cosa que no creo que fuera posible de forma contraria. Ahora bien, no me
gusta otorgarle al Estado (aunque lo parezca) el papel de árbitro externo porque
no confío en que pueda ofrecer una balanza y gestión del instrumento de
justicia ya no solo neutro sino libre de alienación de la realidad egoísta y
capitalista en la que vivimos. Pero, lo que sí tengo claro es que debemos
alejarnos del arbitraje paternalista desde la caridad y la dependencia, para
ser capaces de tejer esa red social que parta de la capacidad individual.
En conclusión, más allá de estos apuntes
me sigue pareciendo imposible renunciar a hacer un “mix” de
planteamientos de las diversas postulaciones, aunque partan de la crítica y remodelación
de las teorías presentes. Ya que todas tienen aspectos positivos destacados que
deben conformar la esencia del conjunto de una sociedad justa. Es decir, ni la
teoría de las capacidades (ni cualquier forma de justicia como redistribución)
de forma parcelada me parece una respuesta absoluta ni resolutoria por sí
misma, ni tampoco me lo parecen la justicia como reconocimiento y
representación de forma fragmentada.
Por ello, me gustaría conocer a algún
autor que lo expusiera como una necesidad tridimensional simultánea que combine
todas esas ideas pues, creo que debe ser el denominador común para alcanzar la
base de plenitud y desarrollo integral y digno de una persona.
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