Pedagogía del oprimido y actualidad.
Un comentario que me marcó de manera significativa por parte del profesor Javier Murillo fue mencionar que este libro es el más citado en materia de educación, y creo que recordar que es el cuarto más citado de todo el ámbito de las ciencias sociales. Lo que me sugiere una pregunta ¿Tiene impacto la Pedagogía del Oprimido en la educación actual?
Resulta paradójico que el libro más citado parece no tener mucha repercusión en la educación. Actualmente seguimos anclados en término de Freire en una “educación bancaria, y no lo digo yo, lo dice la Ley Orgánica 8/2013, del 9 de diciembre para la mejora de la calidad educativa (LOMCE), donde en el preámbulo viene explícitamente “Mejorar el nivel de los ciudadanos en el ámbito educativo supone abrirles las puertas a puestos de trabajo de alta cualificación, lo que representa una apuesta por el crecimiento económico”, o en su artículo 2, cuando hace referencia a los contenidos, que los define como “conjunto de conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes que contribuyen al logro de los objetivos de cada enseñanza”. Vivimos una escuela sin apenas creatividad (recorte en las horas de educación artística), sin horas de diálogo y donde la palabra de los estudiantes sea de verdad un punto de reflexión. Todo ha sido sustituido por más horas de memorización de fórmulas matemáticas, los ríos y sus afluentes, formulas química… ¿Por qué esta educación? ¿Interesa que el alumnado se emancipe?
Cuando nos hablan de ejemplos de la sociedad, siempre escuchamos los mismos (no me parece correcto escribir los nombres), quieren imponernos querer ser como ellos, y el único modo de alcanzarles es ir superando los cursos a base de memorizar conocimientos que por ellos mismo no tienen ningún significado para la gran parte de la población. “Cuando la educación no es liberadora, el sueño de los oprimidos es ser el opresor” (Paulo Freire), creo que no frase que mejor defina la concepción de la educación actual, que en resumen es: bancaria, reproductora de desigualdades y cero emancipadora.
La educación es política, y el que no lo quiera ver hago referencia la cita del clérigo Desmond Tutu: “Si eres neutral en situaciones de injusticia, has elegido el lado opresor”, y es que no se posiciona toma la pasivad como práctica educativa, lo que haría perpetuar el sistema. Por ello, todo lo que se hace en la escuela es un acto político que tiene un fin.
Para concluir esta entrada y responder a la pregunta del principio. La educación como vemos es pura política, en esta caso puramente neoliberal, individual y segregadora, por lo que actualmente, a gran escala no se ve gran influencia. Aunque esto de la educación como la justicia social es un camino, no tiene fin; lo que significa que aún no está todo dicho y este paradigma actual puede cambiar.
NACHO LIZANA.
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