¿Oprimidos u Opresores?
Antes de responder directamente a esta cuestión surgida en clase, he de centrarme en primer lugar en que, a pesar de ser un libro dirigido a los oprimidos, también hace reflexionar sobre el punto de posicionamiento donde nos encontramos.
Habla de dualidad por la parte de los oprimidos por el hecho de querer ser más, pero no poder debido a determinadas circunstancias como el miedo, comodidad, etc. No obstante, puede que también, en referencia a este interrogante, valore la posibilidad de que la dualidad plantea una autocrítica personal al reflexionar con respecto a si se es consciente de que somos oprimidos u opresores, reflexión sobre este estado de autopercepción.
Ambos están atados a una serie de concepciones y praxis limitantes, y finalmente se trata de liberar a ambos. A merced de una serie de comportamientos, pensamientos y costumbres limitantes, provoca la incapacidad para avanzar, mejorar e incluso aportar algo valioso.
Esta reflexión me hace pensar en la preocupación de Hamlet acerca de "ser o no ser". Somos construidos en cuanto a las relaciones que tenemos con el mundo, la manera de actuar y ponernos en contacto con el entorno y espacios en los que vivimos. La posibilidad de elegir por sí mismos es determinante para identificar si nos vemos sujetos y ligados a alguna de estas concepciones.
Es por esto que la manera de actuar, las formas de estar presente en el mundo definen dónde nos situamos. Aspectos como la comodidad, el temor a hacer y ser, son comportamientos decisivos.
Cuando habla de educador/a humanista revolucionario/a sobre la creencia en su poder creador, es un punto de gran peso y necesario para buscar y crear personas para llegar a creer en ellas generando ese espíritu de libertad, autonomía e independencia, además de un pensamiento propio acerca de lo que desean creer por sí mismo/as. El hecho de que crea en una serie de ideales, convicciones y en una determinada manera de ver el mundo no tiene por qué ser la correcta, y lo importante es dar potestad para crear una consciencia crítica que lleve a todas las personas a pensar qué es aquello que desean para sí, sintiéndose capaces de elegir libremente su propia forma de ver y relacionarse con el mundo de la manera más justa posible.
En este punto es en el que radica la verdadera respuesta, enseñamos nuestras propias ideas para que sean transmitidas por que realmente es lo mejor, o queremos que lo sea, o dejamos espacio para la reflexión, autonomía y libertad de decisión, tras la exposición de dichos ideales (¿?).
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