Comentando un poquito de todo

 

Durante las pasadas semanas hemos estado discutiendo en clase los distintos enfoques desde los cuales los intelectuales piensan como marcos de acción  para el acercamiento de la quimera de una sociedad completamente justa. Una sociedad en la que no sea necesaria la caridad,  ni la voluntad de los individuos apelando a la fraternidad. En una sociedad justa la caridad no es necesaria. 

Cada enfoque que estudiábamos nos hacía abrir los ojos de maneras diferentes y pensar "pues claro, es evidente y racional; ¿Cómo no se me había ocurrido?" Y como ya hemos hablado, ninguno de los tres enfoques son interpretados como marcos de actuación independientes. Todos están interrelacionados. Como apuntaba Fraser, hay pocas situaciones en las que podamos achacar que la raíz de la injusticia sea solo de una naturaleza económica o cultural. De hecho la mayoría de las situaciones que nos podamos imaginar se nutren unas de las otras, no hay una causa última de la mayoría de las injusticias. O en otras palabras, las injusticias no son esencialmente blancas o negras, si no que entre medias hay un amplio espectro de grises que funden las injusticias económicas y culturales. Por eso cada injusticia puede mirarse desde un enfoque de justicia social distributivo o de reconocimiento, pero lo verdaderamente interesante es mirarlo utilizando las dos lentes en conjunto. 

Desde mi punto de vista, las medidas de impacto de estos enfoques repercuten sobre la estructura económica y la estructura cultural respectivamente. Entiendo estas intervenciones como algo sujeto a la acción de los órganos legisladores, o en otras palabras, los que tienen el poder. Esto a mi entender genera una posición de dependencia y dominación del poder a los que sufren estas injusticias con mayor severidad. Por ello Fraser pone en el tablero el tercer enfoque  desde el que observar las injusticias sociales: La participación, respondiendo a la necesidad de que los colectivos silenciados recobren su voz y estén representados en las decisiones de la sociedad. Decisiones que les repercuten pero no se cuenta con ellos. Creo que esta tercera perspectiva es muy necesaria debido a que cambia totalmente el rol del colectivo que sufre las injusticias. De un rol pasivo al rol activo. 

¿Pero como es posible la representación y la participación de las voces silenciadas de una manera democrática si las reglas del juego no son regidas por un sistemas puramente democrático? ¿O acaso participamos en la toma de decisiones? ¿De que manera participamos? Sólo elegimos a los representantes políticos y no tenemos ningún control sobre ellos. Si bien es cierto que hay otros otras maneras en las que podemos influir en nuestro entorno de una manera democrática como decía Sofía en clase, yo me mantengo y me enmarco en una masa dormida y distraída por la era de la información de la información y del entretenimiento.

Fraser propone el modelo de las 3Rs, desde el cual se estudia la justicia social desde los enfoques de la redistribución, el reconocimiento y la representación. Creo que el toque activo que da la representación es lo que le faltaba a los otros dos enfoques. Personalmente me alineo con esta teoría, con laque me atrevo a decir que nos alineamos el 100% de la clase. 

Una de las cosas de las que me he dado cuenta estudiando este máster y que más me gusta es la concepción del conocimiento como un proceso sujeto al cambio, no como algo estático que es así y así será para siempre.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Índice de Desarrollo Humano (IDH) y Coeficiente de Gini

La pedagogía de los límites - Henry Giroux

Michael Sandels desde el comunitarismo; críticas a John Rawls