Reflexión sobre reconocimiento y opresión.
Como pudimos ver en la pasada sesión en clase, Honnet defiende que el reconocimiento es imprescindible. De este modo, se plantea el debate entre igualdad y diversidad, como pudimos ver en el caso de la noticia de la prohibición del hiyab.
Desde mi punto de vista, en primer lugar, habría que replantear las condiciones de libertad de expresión dentro de los centros educativos. Pues, del mismo modo que un hiyab no me resulta ofensivo ni repercute en mi libertad, tampoco lo hace, por ejemplo, una persona que quiera llevar una gorra. Por ejemplo, en mi caso, sufro de alopecia temporal a causa de la quimioterapia y me veo en la libertad de llevar un pañuelo en la cabeza. De este modo, no se en qué afecta que el alumnado pueda llevar una gorra, gorro, etc. En lo que respecta al valor religioso, no comprendo cómo se puede permitir llevar colgantes con una cruz, símbolo del cristianismo, y en este sentido quede prohibido el hecho de llevar el hiyab. Pues, desde mi punto de vista, resulta contradictorio la búsqueda de la diversidad dentro de los centros educativos, y la exclusión a su vez de determinados grupos por su cultura.
Todo ello me lleva a volver a replantear el concepto de reconocimiento. Pues considero que se trata de un elemento fundamental en nuestro conocimiento como educadores sociales en tanto que trabajar dentro de la sociedad la revalorización de identidades desvaloradas injustamente como pueden ser aspectos como la raza, homosexualidad, etc. Considero que en este sentido, deberíamos buscar en el fondo del problema social y trabajar sobre ello. Sin embargo, ¿resulta suficiente nuestro trabajo como educadores para el cambio hacia la justicia social? Desde mi punto de vista no, pues el cambio viene desde la estructura social que es lo que falla. Sin embargo, en la unión de todos considero que se puede lograr el cambio social en muchos aspectos.
Como plantea Young (1990) existen cinco tipos de opresión: explotación, marginación, carencia de poder, imperialismo cultural y violencia. Cuando profundizamos en conocer dichos tipos de opresión, somos conscientes y sabemos a qué tipo de opresión se refiere porque estamos familiarizados con ese tipo de concepciones en nuestro día a día. Sin embargo ¿Qué importancia o valor se le da socialmente a esta situaciones? Situaciones que no dejan de ser desigualdades sociales a las que, por desgracia, nuestro subconsciente está acostumbrado a escuchar. Todo ello lo podemos observar, por ejemplo, cuando en las noticias del telediario vemos conflictos en países más desfavorecidos a cuya noticia le dedican a penas los últimos 20 segundos de todo el reportaje. Noticia que se expone un día y a una hora determinada y de la cual no se da mayor información. Noticia a la cual le sigue un anuncio de cruceros por el Mediterráneo al cual se le proporciona el mismo énfasis que a la noticia anterior. O, por ejemplo, en la actualidad cuando solo vemos noticias del coronavirus en España. ¿Han dejado de existir los conflictos en otros lugares del mundo?¿Ha dejado de existir la pobreza en otros sitios? Resulta realmente triste que una sociedad como en la que actualmente vivimos, que se supone ser más desarrollada, seamos mucho más ignorantes por seguir a lo que nos dicen los medios o las masas. Sin ningún tipo de pensamiento crítico, sin dar voz, y sobre todo, siendo mucho más injustos; por miedo o por ignorancia.
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